Hay
una manera distinta de hacer turismo, diferente, natural,
más divertida.
En Uruguay ese paraíso es Rocha.
El más oriental de los departamentos,
el único que posee la totalidad de sus costas sobre
el Océano Atlántico, ofrece al turista una geografía
sorprendente. Sierras agrestes, lagunas y bañados de
fauna admirable, médanos viajeros, extensísimos
montes de palmeras, comparten el territorio de Rocha con sus
reconocidas playas de arenas doradas y aguas transparentes.
En Rocha se conservan los testimonios
más impresionantes de la lucha que los imperios de
España y Portugal libraron por el dominio de esta parte
del mundo. Sitio de batallas independentistas, de hallazgos
arqueológicos y hasta de bosque de ombúes.
Hogar de un altísimo porcentaje
de las aves que habitan el Uruguay, en Rocha se conviven flamencos
rosados, gatos monteses, estrellas de mar y hasta, dicen ceibos
de flores blancas.
Su historia es tan rica como sus leyendas
acerca de los indios que hablaban francés, de piratas,
tesoros escondidos y misteriosos náufragos que, seducidos
por la belleza, se quedaron a vivir para siempre en Rocha,
donde todo es posible. |